|
Hablar de margaritas es hablar del tequila. Su origen es un misterio. Se dice que en 1938, Marjorie King, una despampanante actriz y corista norteamericana, le pidió al barman del Gloria Bar en Rosarito, Carlos Herrera, un combinado de tequila.
Herrera, enamorado de Marjorie, puso a funcionar su inventiva, mezcló los elementos típicos para tomar un dedal de tequila: sal y limón, a los que añadió triple seco, creando una de los tragos más famosos de todos los tiempos.
Algunos historiadores apuntan a que en 1942, una acaudalada y exquisita dama, Margarita Sames, celebró una fiesta en su hacienda. Para sorprender a los invitados, decidió ofrecer su tequila de elaboración propia, suavizado y con un toque ácido, escarchando el borde de las copas con sal.
Sea cual sea su origen, lo que está claro es que esta obra de arte está dedicado a una mujer y es la mejor receta para combatir la melancolía y el mal de amores. En coctelera con hielo: ¼ de zumo de limón ¼ de curaçao azul 2/4 de tequila blanca
Servimos en copa de champán, mojando el borde en zumo de limón y coronándola con sal.
Fuente: www.20minutos.es
|